Tras COVID-19, la deuda externa de los países en desarrollo aumentó drásticamente. A esta carga hay que añadir el aumento de los costes del pago de esta deuda, que drena recursos públicos para el desarrollo. Como resultado, unos 3.300 millones de personas -casi la mitad de la humanidad- viven en países que gastan más dinero en pagar intereses de sus deudas que en educación o sanidad. El organismo de comercio y desarrollo de la ONU propone varias recomendaciones para realinear la arquitectura global de la deuda con las necesidades de los países en desarrollo.
Desarrollo Económico
Si la operación militar israelí terminara hoy y mañana se iniciara la reconstrucción, Gaza tardaría hasta 2092 en restablecer sus niveles de PIB de 2022. Esta es una de las conclusiones de un informe de la UNCTAD donde advierte que habrá que aportar decenas de miles de millones de dólares para revertir el daño causado en la Franja. El conflicto ya ha desplazado al 85% de su población, paralizando la económica y empeorando la pobreza y el desempleo.
Crecimiento impulsado por economías europeas, como Luxemburgo o Países Bajos, intermediarias de IED a otras naciones. El matiz: cuando estas economías se excluyen, el dato es del -18%.
Por tercer año consecutivo, el Banco Mundial espera que el crecimiento económico global se desacelere en 2024. El final de este año marcará el ecuador de lo que sería una década transformadora para el desarrollo; una que eliminaría la pobreza extrema, erradicaría las principales enfermedades transmisibles y reduciría casi a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque la realidad es que el débil crecimiento económico amenaza a los países en desarrollo con minar estos propósitos.
Estamos iniciando una revolución tecnológica con el potencial de aumentar la productividad y el crecimiento global. Sin embargo, según el FMI, casi el 40% de los empleos a nivel mundial estará afectado por la inteligencia artificial (IA). Además, el riesgo de que esta tecnología profundice las desigualdades entre las naciones ricas y el resto es alto debido a la falta de mano de obra calificada e infraestructura en las economías en desarrollo.
“Todo junto es basura, pero si se separa se vuelve un recurso. La separación es la base de la economía circular. Nuestro país es pequeño y como chiquito, tenemos que cuidarlo cien veces más”, cuenta Daniel al Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).
La región es tierra de oportunidades. Migrantes venezolanos que ahora son emprendedores, comunidades en México que promueven bosques sostenibles, estudiantes en Ecuador que aprenden con nuevas tecnologías. En su campaña 'Somos Acción', el Banco Mundial nos recuerda que América Latina y el Caribe es fortaleza y creatividad y que no se detiene, que se transforma.
Pese a la mejora en los indicadores, más de 180 millones de personas en la región -casi 1/3 de la población- no cuenta con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades más básicas. De ellas, 70 millones ni siquiera pueden alimentarse correctamente, advierte la CEPAL en un informe lanzado recientemente. “Aunque destacamos la reducción de la pobreza en 2022, no hay razones para celebrar”, señala José Manuel Salazar-Xirinachs, máximo dirigente de la Comisión.
La UNCTAD advierte que las desigualdades, la concentración del mercado en sectores clave, y las deudas soberanas ensombrecen el futuro económico global.
En un nuevo informe, la CEPAL muestra como los países de la región continúan con un panorama económico de bajo crecimiento. De media, el PIB regional solo crecerá 1,5% en 2024, levemente inferior al 1,7% estimado para este año.
En un nuevo informe, la CEPAL indica que, debido al panorama económico mundial negativo, el PIB de la región solo crecerá un 1,5% en 2024 - inferior al 1,7% estimado de este año.
En la presentación del informe de la UNCTAD "Un mundo de deuda: un peso creciente para la prosperidad mundial", el Secretario General de la ONU lanzó una advertencia. "Los países africanos pagan 4 veces más por préstamos que EE.UU. y 8 veces más que las economías europeas ricas. Además, 52 países -casi el 40% del mundo en desarrollo- tienen graves problemas de endeudamiento", dijo António Guterres. Esto supone una quintuplicación de la deuda pública desde el año 2000 que exige acción inmediata.
La CEPAL, en un informe para la Cumbre entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea (UE) celebrada el 17 y 18 de julio en Bruselas, identifica y analiza diversas áreas de colaboración e inversión estratégica entre las dos regiones. La Comisión se centra en sectores clave de la Agenda 2030 como las fuentes energéticas sostenibles, la economía circular, la fabricación avanzada, la sociedad del cuidado, el turismo sostenible o el gobierno digital.












