A fines del año pasado, los vuelos eran desviados de Delhi, se cerraron miles de escuelas y se recomendó a los habitantes de la capital india que se quedaran en casa o usaran mascarillas para salir. Hoy, India se está preparando para una nueva oleada de aire tóxico. En otoño, los agricultores de la región norte del país quemarán sus campos para abrir paso a nuevos cultivos. Durante esta época, la contaminación del aire en Delhi puede llegar a ser 14 veces superior al nivel que la OMS considera seguro, y gran parte del país se ve envuelto por una neblina tan espesa que es visible desde el espacio.