Sin precedentes y de alcance mundial, la crisis afecta tanto a las economías avanzadas como las de los mercados emergentes, que estarán en recesión en 2020. La crisis del Gran Confinamiento es muy distinta a otras: ha asestado un golpe particularmente fuerte al sector de los servicios, la inflación en general ha caído, y los indicadores financieros divergen de la economía real. La recuperación está cargada de incertidumbre y una pieza clave será la producción y distribución de la vacuna.














