En la región, la desigualdad en el acceso, aprendizaje y uso de la tecnología e innovación digital entre hombres y mujeres se retroalimenta con brechas de género en áreas como la pobreza y la educación. Esto genera un círculo vicioso que perpetúa la disparidad de género en los espacios digitales y en nuestra vida cotidiana.
PNUD
En Bogotá, la capital colombiana, el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) ha coorganizado varios talleres de autoprotección y técnicas de autodefensa dirigidos a 44 mujeres firmantes de la paz y excombatientes de las FARC-EP.
A los 23 años, Diego Rafael Osorto esperaba encontrarse “en el Norte”, como otros cientos de hondureños y hondureñas que empiezan a caminar hacia la frontera mexicana con Texas todas las mañanas. En su lugar, sus pinceladas extienden hoy capas de pintura sobre una escultura de madera, ayudando a transformar su pasión por el arte en un negocio socialmente responsable.
Tenemos que encontrar soluciones para frenar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Y eso no se alcanzará sin la participación y el liderazgo igualitario de las mujeres. El trabajo transformador de género en Asia-Pacífico está rompiendo estereotipos, ampliando oportunidades y encontrando respuestas. En este relato del PNUD, puedes conocer las historias de Fadlun Arrayan Bonde (Indonesia), Chen Guanghui (China) o Vi Thi Tươi (Viet Nam). Mujeres que luchan por el cambio.
PNUD Ecuador te presenta una campaña que busca informar y sensibilizar a los consumidores sobre los beneficios ambientales y socioeconómicos de una producción sostenible y libre de deforestación amazónica.
En los últimos 20 años, problemas como el malestar social, las contiendas electorales reñidas y el estancamiento legislativo han aumentado más en esta región que en ninguna otra parte del mundo.
La invasión rusa a Ucrania hace ya un año cambió las vidas de María y Viktor para siempre. Esta pareja de jubilados vive en Moshchun, a las afueras de Kiev. A mediados de marzo, su pueblo fue atacado por soldados rusos. El ataque ruso a Ucrania continúa causando muerte, destrucción y sufrimiento y ya ha dejado a casi 18 millones de personas dependientes de asistencia y protección. Los ucranianos son ingeniosos y resilientes, pero necesitarán apoyo durante décadas.
Gracias a una función de títeres, más de 600 niñas y niños de la ciudad ecuatoriana de Esmeraldas han aprendido medidas de adaptación al cambio climático. A través de estas figuras, estos jóvenes repasaron la importancia de cuidar a los manglares y de no talar árboles de laderas para minimizar los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra que afectan a su ciudad.
En una publicación de referencia, la Alianza Better Than Cash (con sede en UNCDF) da ejemplos de cómo los servicios financieros digitales impulsan el progreso hacia trece ODS centrados en la mujer y el cambio climático.
El extremismo violento no conoce fronteras. Además, algunas de las medidas para contrarrestarlo empeoran las cosas. Por ejemplo, los jóvenes que son receptores de este fenómeno suelen estar sujetos a medidas de seguridad excesivas que en ocasiones agudizan su marginalización, haciéndoles más susceptibles a la radicalización. El PNUD aboga por una prevención del extremismo violento que aborde el descontento que impulsa esta radicalidad y apoye a quien quiera abandonar esos grupos.
Más de 4 millones de mujeres perdieron su trabajo durante la pandemia y muchas más dedican gran parte de su tiempo a cuidar algún familiar.
Cosmopolita y moderna, esta ciudad al oeste de Ucrania se inspira en las mejores prácticas europeas y trata de adaptarlas a sus residentes, acechados por la invasión rusa de su país.
Los territorios amazónicos de Colombia y sus habitantes fueron también víctimas del conflicto armado del país.
Ali y Majed encarnan la resiliencia que los yemeníes han mostrado en los ocho años que llevan de guerra. Gracias a su propio proyecto, el PNUD ha proporcionado tuk-tuks que se mueven con energía solar a personas cuyas vidas han sido afectadas por la COVID-19 y el conflicto en un distrito central de Yemen.
Somos testigos de una colisión de crisis: guerras, epidemias, trastornos económicos y la emergencia climática no dejan a casi ningún país indemne. Salir de este atolladero depende del desarrollo, en el cual se debe invertir de manera sistemática e integral, tal y como el PNUD lleva haciendo durante décadas en asociación con los países donde trabaja. El multilateralismo y la cooperación para el desarrollo nunca habían sido tan importantes.










