En Aguarico, Ecuador, la UNESCO ha reunido a jóvenes y mayores para compartir conocimientos ancestrales y técnicas de pintura amazónica. Un proyecto intergeneracional que fortalece la identidad cultural y creatividad de los artesanos locales en la Reserva de la Biosfera Yasuní.
Pueblos indígenas
Reconocida por la UNESCO como Ciudad del Aprendizaje, el municipio de Andahuaylillas está transformando una de las desigualdades más persistentes del Perú: el analfabetismo y la baja escolaridad de mujeres rurales quechuahablantes. Y para lograrlo, no espera a que las mujeres se trasladen a un centro educativo; la escuela se traslada hasta donde ellas viven. Un modelo que fortalece la autoestima, amplía oportunidades económicas e impulsa la participación y el desarrollo ciudadano.
En Oaxaca, sur del México, el FIDA demuestra que la restauración ecológica y el progreso económico pueden coexistir con éxito. A traves de su modelo, alianzas de comunidades indígenas gestionan bosques, frenando la deforestación mediante empresas locales y aserraderos certificados. Una manera de que sus conocimientos ancestrales fortalezcan la resiliencia climática y la prosperidad local.
En los altos Andes, el PNUD impulsa el chaccu, una técnica ancestral para esquilar vicuñas, un tipo de camélidos, de forma sostenible. Un método de trasquilar que protege la especie, conserva los pastizales y genera ingresos más equitativos para las comunidades locales. Un ejemplo de como tradición y ecología se unen para preservar el equilibrio del ecosistema frente al cambio climático.
En Misiones (Argentina), el proyecto REDD+ de la FAO y la Fundacion Marangatu fortalecen la autonomía guaraní. Líderes locales protegen el bosque -pilar de su identidad, alimento y medicina- asegurando su gobernanza y preservación mediante el trabajo comunitario ancestral.
El FIDA impulsa inversiones en Perú, México y Bolivia que mejoran productos y generan empleo mientras promueven el conocimiento ancestral y las cadenas de valor. Por ejemplo, en la región peruana de San Martín, un proyecto brinda apoyo a los pueblos indígenas que desde hace tiempo inmemoriable cultivan y utilizan plantas medicinales, y que hoy ven un mayor potencial para comercializar su cosecha.
Con apoyo de sus socios, la UNESCO capacita a maestras indígenas totonacas para promover la sostenibilidad de sus casas-escuelas y de su patrimonio vivo.
Martha Arotingo, partera ancestral Kichwa de Ecuador, cuenta cómo heredó un conocimiento transmitido durante generaciones y por qué decidió crear una escuela para formar a nuevas parteras.
Su historia abre una conversación más amplia sobre salud intercultural, desigualdades y la relación entre los sistemas indígenas y biomédicos en América Latina.
Las parteras indígenas de Guatemala ejercen una labor arraigada en conocimientos ancestrales. Durante décadas, han acompañado a mujeres durante el embarazo y el parto, especialmente en comunidades con difícil acceso a la atención sanitaria formal. ONU Derechos Humanos te presenta historias que reflejan la confianza, experiencia y riqueza cultural que sustentan con su trabajo, Mujeres que luchan por obtener reconocimiento y respeto. Por que honrar a las parteras indígenas no es solo una cuestión de salud, sino de justicia, supervivencia cultural y derechos humanos.
En la Amazonia colombiana, donde el río es la única carretera, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) lleva atención sanitaria a comunidades indígenas aisladas. Sus brigadas acercan consultas, revisiones oculares, vacunación y otros servicios esenciales a quienes, de otro modo, tendrían enormes dificultades para acceder a la atención médica, mejorando así su bienestar y calidad de vida.
En las comunidades ixiles de Guatemala, el PNUD está ayudando a convertir la organización local en la mejor defensa frente a desastres naturales como lluvias torrenciales, deslizamientos de tierra o incendios forestales. Como resultado, más de 200 liderasas y líderes de 20 comunidades se han formado para prevenir riesgos, responder mejor a las emergencias y fortalecer la resiliencia de sus territorios.
El UNFPA en Colombia te pressenta la serie documental Parterías Étnicas Ancestrales Vivas. En este primer capítulo, podrás ver cómo estas mujeres refuerzan los conocimientos ancestrales en beneficio de su comunidad.
Las mujeres indígenas de Colombia están transformando sus comunidades mediante el liderazgo, el emprendimiento y la preservación de saberes ancestrales. Con el apoyo de la OIM, fortalecen su propia autonomía económica, promueven la igualdad de género y transmiten conocimientos tradicionales. Una clara muestra de cómo la cultura, la resiliencia y la acción colectiva pueden impulsar el desarrollo sostenible y el cambio social.
En Allipamba, noreste de Ecuador, Carmen enseña y cuida a sus estudiantes, promoviendo higiene. Gracias a UNICEF, la comunidad tiene mejor acceso al agua limpia, generando igualdad, oportunidades de aprendizaje y bienestar para niños, niñas y adolescentes.
En Perú, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) une brigadas médicas con enlaces indígenas para llevar atención sanitaria respetuosa con la cultura local a comunidades remotas. Estos enlaces traducen, generan confianza y conectan saberes tradicionales con servicios de salud, mejorando así el acceso, la prevención y los resultados sanitarios de pueblos originarios.










