ODS 13: Acción por el clima

La Amazonía regula el clima global y alberga el 20 % del agua dulce del planeta, pero la crisis climática y la deforestación amenazan con volverla un ecosistema seco, degradado e irreversible. De no actuar, las pérdidas socioeconómicas equivaldrían a unos 950.000$ millones para 2050-2070. El PNUD urge a invertir en resiliencia fiscal, transición económica y cogobernanza indígena para evitar esta catastrofe. 


 

Gracias a un proyecto de la OPS sobre acciones anticipatorias ante los efectos del El Niño, la Organización ha eliminado criaderos de mosquitos en el sur este de el Salvador y reparado sistemas de bombeo para garantizar el acceso a agua segura.

fire in the night

Estamos a punto de superar el límite de 1,5 °C de calentamiento global. ¿Las consecuencias? Clima extremo, daños a la salud y escasez de agua y alimentos. Sin embargo, un nuevo informe de ONU Medio Ambiente revela un plan de rescate: una trayectoria de "sobrepaso, punto máximo y descenso" para enfriar el planeta. La estrategia está en cortar las emisiones de raíz, acelerar la revolución de las energías renovables, adaptarnos y retirar carbono de la atmósfera con cuidado.

El PNUD lanza un catálogo de financiamiento verde en América Latina y Caribe para guiar a la región en sus planes climáticos: instrumentos, requisitos y desafíos para movilizar inversión privada e impulsar desarrollo sostenible.

El PNUD alerta sobre las crisis ambientales interconectadas del planeta: degradación de tierras, pérdida de biodiversidad y cambio climático. Las tres grandes conferencias de la ONU sobre Cambio Climático (COP) de 2026 serán claves para impulsar soluciones. Como nos recuerda el PNUD, restaurar ecosistemas, proteger la naturaleza y movilizar financiación puede generar empleo, mejorar la seguridad alimentaria y fortalecer nuestra resiliencia.

El PNUD ha reunido, en treinta cartas en formato de juego, historias de personas y comunidades de distintos rincones del mundo que están sintiendo los efectos del cambio climático. Sequías, inundaciones, incendios o cambios en el campo han transformando su día a día. Testimonios que también ofrecen respuestas: agricultores que adaptan sus cultivos, comunidades que se preparan mejor y proyectos que ofrecen nuevas oportunidades para construir un futuro más prospero y resiliente.

Aunque la región genera menos del 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, es una de las zonas más vulnerables al cambio climático. Un informe del PNUD analiza la 3 ª generación de los planes climáticos que cada país presenta para reducir sus emisiones y adaptarse a los efectos del cambio climático. Un análisis que también identifica tendencias para fortalecer la cooperación regional, destacando el apoyo técnico con el que contribuye el PNUD.

Cada par de jeans tiene un elevado costo ambiental: consume miles de litros de agua, genera emisiones y libera microplásticos. El PNUMA impulsa una moda más sostenible mediante la economía circular, materiales responsables, mejor reciclaje y cambios en los hábitos de producción y consumo. Un enfoque multisectorial que ayude a reducir el enorme impacto de la industria textil.


 

El proyecto B’anla Chiko’m del PMA impulsa la resiliencia climática. Una iniciativa que combina acciones para que familias rurales de las montañas guatemaltecas de Quiché fortalezcan sus medios de vida y enfrenten más preparadas los efectos de choques climáticos.


 

En Alta Verapaz (Guatemala), Matilde perdió sus siembras tras una sequía. Gracias a su seguro climático del PMA, se reorganizó, invirtió en la crianza de cerdos y mantuvó su actividad productiva.

Las turberas son ecosistemas clave para el clima por su capacidad de almacenamiento de carbono, biodiversidad y sustento de vida. En el marco del programa de la FAO “AIM4Forests”, técnicos especializdos se han reunido para reforzar el monitoreo de turberas satélites y drones de campo en Perú.

Entre las décadas de 1950 y 1980, Costa Rica sufrió su mayor pérdida de bosques para establecer pastizales ganaderos. Una crisis que alcanzó su punto más crítico en 1987, cuando la cobertura boscosa se redujo a cerca del 21% del territorio nacional. Hoy, con el apoyo de varias agencias de la ONU, este país centroamericano nos demuestra que la recuperación de ecosistemas, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo económico pueden avanzar de la mano. 

Desde el 8 al 18 de junio, se están celebrando las Reuniones de Junio sobre Cambio Climático de la ONU en la ciudad de Bonn, Alemania.

Una conferencia, que reúne a delegados y delegadas de todo el mundo, sentará las bases de las decisiones que se tomarán en la COP31 de noviembre 2026 en Antalya, Türkiye.

Una reunión fundamental para avanzar las negociaciones en temas como adaptación, mitigación y transición climática justa que nos beneficien a todos.


 

La salud de los océanos es clave para millones de personas en el Caribe. Por ello, la iniciativa PROCARIBE+, apoyada por UNOPS, trabaja con gobiernos y organizaciones para restaurar ecosistemas marinos y costeros afectados por la contaminación, la sobrepesca y el cambio climático. El programa impulsa la pesca sostenible, la protección de la biodiversidad y oportunidades económicas locales, fortaleciendo la seguridad alimentaria y la resiliencia climática en 44 países y territorios.

Picture of the earth with temperatures rising.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé, con un 80% de probabilidad, que el fenómeno climático El Niño se desarrolle entre junio y agosto de 2026. También proyecta, con un 90%  de probabilidad, que este proceso continúe al menos hasta noviembre con una intensidad de moderada a fuerte. El aumento de la temperatura del océano Pacífico ecuatorial confirma esta tendencia. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, destaca la importancia de estar preparados y alerta del aumento de los riesgos de sequías, lluvias intensas y olas de calor.