Tras casi 600 entrevistas en Bolivia y Chile, ONU Refugiados arroja luz sobre las necesidades y desafíos que enfrentan las personas refugiadas y desplazadas en la ruta andina.
ACNUR
Esperanza y Zoraida, refugiadas en Venezuela, apoyan a personas afectadas por los terremotos del país del 24 de junio. Con apoyo de ACNUR, identifican necesidades y acompañan a quienes se enfrentan a las consecuencias de la emergencia desde su propia experiencia de desplazamiento.
ACNUR apoya la respuesta humanitaria tras el terremoto en Colombia del pasado 10 de agosto. En Cali, como en otras muchas ubicaciones, ONU Refugiados distribuye insumos esenciales como lámparas solares, unidades de alojamiento temporal y kits de higiene para niñas, niños, adolescentes y mujeres.
Hace 75 años, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 sentó las bases de la protección internacional, reconociendo el derecho de las personas forzadas a huir a reconstruir sus vidas. Hoy, el compromiso de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, sigue más vigente que nunca.
Tras huir de la violencia, Julio César encontró en El Salvador la oportunidad de empezar de nuevo gracias a la asistencia de ACNUR para cubrir necesidades básicas y a su orientación legal durante el proceso de asilo. Poco despues, el fútbol le ayudó a integrarse, a recuperar la confianza y a construir una nueva vida, demostrando que el deporte puede abrir puertas, fortalecer comunidades y devolver la esperanza a quienes se han visto obligados a desplazarse.
En los campamentos transitorios de la Guaira, el estado más afectado por los sismos en Venezuela del pasado 24 de junio, ACNUR apoya a las comunidades que se organizan en apoyo a los más vulnerables.
Tras los terremotos de junio de 2026 en Venezuela, miles de familias siguen reconstruyendo sus vidas. ACNUR y sus socios apoyan la respuesta liderada por el Gobierno del país con asistencia médica, protección, apoyo psicosocial, documentación y ayuda de emergencia. Esfuerzos encaminados a que las personas afectadas recuperen estabilidad, dignidad y esperanza más allá de la supervivencia.
En la Academia Cumbres, en Madrid (España), la música une a personas de todas las edades y orígenes. Un ambiente libre de prejuicios, discriminación y etiquetas.
ACNUR y el Museo del Traje han organizado en Madrid (España) una jornada para crear una obra colectiva sobre el significado del hogar. Personas refugiadas compartieron recuerdos, tradiciones y experiencias a través de la costura y el bordado. Una muestra de cómo el arte textil ayuda a preservar la identidad, la memoria y la integración.
Fabio Bravo llegó de Venezuela al Perú siendo bebé. Hoy, con 9 años, sueña con ser nadador olímpico y representa al país en competencias internacionales de matemáticas. Un niño refugiado que, gracias al empujón de ACNUR, construye su futuro mediante el deporte y la educación, inspirando con su historia de integración y esfuerzo.
En la región, 22,8 millones de personas —principalmente en Haití, Centroamérica, Colombia y Venezuela— han tenido que huir de sus hogares. Colombia es el principal país de acogida a nivel mundial, con 2,8 millones de personas, en su mayoría venezolanos. Con la ayuda de ACNUR, en lugar de mirar hacia otro lado, muchos países de la región impulsan la integración y la regularización de los refugiados.
Las primeras 72 horas son clave en una emergencia; el tiempo que tarda ACNUR en desplegar su red global que envía ayuda esencial, activa equipos especializados y libera fondos urgentes. Detrás de cada tienda hay logística, planificación y personas preparadas para actuar.
Según una encuesta de ONU Refugiados, una minoría significativa de los venezolanos que viven en América Latina fuera de su país se plantearía retornar si mejoraran las condiciones socioeconómicas y de otro tipo en su nativa Venezuela.
El Street Child World Cup es un torneo de fútbol que ha reunido (en la Ciudad de México, del 6 al 14 de mayo) a niños y niñas vulnerables de distintos países para darles voz, visibilidad y oportunidades a través del deporte. En esta edición, y gracias a ACNUR, han participado varios equipos de jóvenes refugiados con la intención de promover la inclusión, la protección y la esperanza a través del "deporte rey".
La violencia en Honduras ha provocado el desplazamiento interno del 4,5 % de la población – en particular mujeres y jóvenes. ACNUR pide fortalecer las políticas públicas y la protección comunitaria para frenar este fenómeno.









